8 experiencias turísticas para vivir en Paysandú

Paysandú es uno de los departamentos más importantes del país. Es el cuarto más grande en población y tercero en cuanto a superficie, pero más allá de ello, es un departamento que posee riquezas naturales y culturales que lo hacen muy especial. A continuación, te presentamos 8 experiencias inolvidables para vivir si lo visitás en tú próximo viaje.

1) Probar la cerveza artesanal de Paysandú

En la ciudad capital, vale la pena conocer el proceso de elaboración y degustar la única cerveza artesanal producida en el departamento. Se trata de “Bimba Bruder”, que ofrece cuatro tipo de cervezas: witbier, golden ale, scottish ale y oatmeal stout. El emprendimiento es desarrollado por dos hermanos, quienes a su vez ofician como guías en este paseo recomendable para amantes de la bebida elaborada en base a cebada.

2. Canotaje en el río Queguay

En los alrededores de Guichón se encuentra la Calzada “Andrés Pérez”, puerta de acceso al Área
Protegida Montes del Queguay. Queguay significa en guaraní, “sitio donde confluyen los ensueños”, lo cual ya nos habla de la bellea única de este lugar. Acompañado de baqueanos locales, un paseo ineludible es andar en canoa por el majestuoso río, que además es punto ideal para la pesca de dorado con señuelo. Para quienes gusten de la aventura, también está la opción de las “flotadas” por los rápidos del río, una experiencia por demás adrenalinesca.

3. Disfrutar de una noche estrellada en Estación Queguay

En el pueblo Lorenzo Geyres, a pocos kilómetros de Paysandú, se encuentra una de las estaciones de trenes más lindas del país. Fue construida a fines del siglo XIX, y está enclavada en un entorno rural y natural muy particular donde las noches sobresalen con un paisaje estelar único, en esta localidad de no más de mil habitantes alejada de las luces de la ciudad.

4. Una caminata por los palmares

Tanto en la zona de Quebracho como en los alrededores de Guichón, frecuentan los palmares de yatay, un paisaje natural maravilloso, ideal para recorrer a pie acompañados de baqueanos que describen las características del lugar y cuentan sobre los hechos históricos de relevancia nacional allí ocurridos. La revolución de Quebracho, conflicto que enfrentó a civilistas con militaristas en 1886 y la batalla del Palmar (Guichón), episodio más sangriento durante la guerra grande, suscitado en 1838.

5. Relax en Almirón y/o Guichón

Las aguas termales que se encuentran en la zona de Almirón, son las únicas de agua salada en la región, propiedad que las hace especial para quienes desean reconfortarse con las terapias alternativas y el relax que distintos servicios allí existentes brindan. El turista puede disfrutar de piscinas, spa, tratamientos de masajes antiestrés, piedras calientes, terapias con flores de bach y remedios naturales del Queguay, entre otras propuestas.

6. Conocer la historia del Artiguismo de manera innovadora

En el Centro de Interpretación de Meseta de Artigas -ubicado en la Casona del Patriarca- mediante el uso de realidad aumentada, video 360 y ultrasonido se ofrece a los visitantes un completo panorama sobre el artiguismo y la historia del territorio desde la Prehistoria hasta nuestros días. Como yapa, la posibilidad de disfrutar un hermoso paisaje sobre la costa del río Uruguay donde se ubica la histórica Meseta.

7. Pedalear hasta las ruinas del Saladero Guaviyú

En la costa del río Uruguay se ubica una gran reliquia con espacios abiertos al público donde se pueden apreciar las ruinas del antiguo saladero “San Pedro”. Este lugar es centro de atracción para muchos visitantes que vienen en busca de contactar con la naturaleza. Vale la pena hacer el recorrido en bici desde Quebracho hasta allí. Son unos 27 kilómetros de camino vecinal (poco transitados) deleitándose con el bello paisaje que brindan los palmares.

8. Atardecer en el Río Uruguay

Desde pueblo Casa Blanca hasta Meseta de Artigas, el “Río de los pájaros pintados” ofrece escenarios donde se pueden disfrutar baños recreativos y diversas actividades náuticas. Pero hay otro elemento especial en este lado del río que merece ser tenido en cuenta: los atardeceres. Sólo o en compañía, quien visite Paysandú no puede irse sin vivir una puesta de sol sobre el río que le da nombre al país.