Entre la polémica y la historia, pueblo Masoller

Masoller es un pueblo ubicado donde confluyen tres departamentos (Salto, Rivera y Artigas), lindero además con la zona conocida como Rincón de Artigas, zona limítrofe de 237 km2, históricamente disputada entre Uruguay y Brasil.

El Estado uruguayo considera que por un error en la demarcación del límite entre ambos países, ese territorio pasó a posesión brasileña en 1861, por lo que desde 1934 ha solicitado al Brasil la revisión de la demarcación fronteriza allí. Desde 1974 los mapas uruguayos señalan este territorio como límite contestado y consideran que pertenece al departamento de Artigas.

Masoller debe su nombre a la familia que era dueña de esos campos, que en tiempos de batallas entre blancos y colorados, atendían y curaban a los soldados de ambos bandos.

La mayoría de los 240 habitantes que posee la localidad son oriundos de Rivera, que es la ciudad más cercana. La mayor cantidad de viviendas son de MEVIR.

Separado por mojones y a escasos metros del pueblo, se encuentra Albornoz bajo jurisdicción del Municipio de Livramento. He aquí otro elemento pintoresco relacionado al lugar: esa villa se fundó a principio de los años ochenta por el gobierno brasileño, con la intención de consolidar su presencia en el territorio en litigio.

En Rivera aún hay quienes recuerdan que por aquellos años, las autoridades uruguayas montaron como respuesta una “guardia especial” aunque lo cierto es que hasta el día de hoy Albornoz sigue siendo un pueblo fantasma.

Donde cayó Aparicio

Por estos campos sucedió uno de los hechos políticos más importantes de la historia política del país. Aquí fue herido de muerte, el caudillo blanco Aparicio Saravia, hecho que significó la consecuente consolidación política del entonces Presidente de la República, Don José Batlle y Ordóñez.

En los alrededores de Masoller, por la ruta 30, se encuentra el Monolito que recuerda a Saravia quien luego de unos días de ser herido, murió del lado brasilero en setiembre de 1904.

Que visitar en la zona

Un paseo ineludible es el Valle del Lunarejo, una de las Áreas Protegidas a nivel nacional, donde conviven más de 150 especies de aves y una vegetación muy diversa.

Dentro del valle hay varias cascadas que se forman entre las rocas y que pueden llegar a tener entre veinte y treinta metros de caída.

Entre los atractivos naturales de la zona, vale la pena disfrutar el imponente paisaje que se puede observar desde la ruta 30 en el punto conocido como “Bajada de Pena”. La mejor manera de vivir la experiencia es hacer ese trayecto a pie o en bicicleta.

A 30 kms está el pueblo Tranqueras, una de las ciudades más importantes del departamento luego de la capital, con 7500 habitantes destacada particularmente por la actividad forestal ya la producción de sandías.