Magallanes: «Las cuestiones que son cotidianas para muchos, son atractivo para otros»

Sebastián Magallanes es Técnico en diseño y creación de circuitos, desde hace años forma parte del colectivo Uruguay Alternativo e integra la Asociación Retos al Sur. En la instancia virtual «Turismo a Escala Humana en tiempos de Coronavirus» realizó algunas reflexiones sobre la importancia de las comunidades locales como anfitrionas turísticas y relató algunas anécdotas sobre su experiencia como guía de circuitos comunitarios en Ciudad Vieja y Barrio Sur. Aquí compartimos su exposición.

Siempre me interesó que los actores locales participen en la actividad turística, considero que en la comunidad local se encuentran los mejores portadores de mensajes de un territorio, porque son quienes tienen el lazo principal con el territorio. Cuando participan recibiendo visitantes, hacen que la experiencia sea más autentica y genuina. Siempre me gusta invitar a referentes de la comunidad para que cuenten acerca del territorio o patrimonio que se muestra en el circuito. Me gusta mostrar la ciudad y mostrar los habitantes de la ciudad, como ellos la sienten y la viven. Son el Patrimonio vivo del barrio, de su lugar y es interesante mostrar el vínculo de la gente con el lugar en el que viven y que uno visita.

Por ejemplo en barrio sur, hay una persona que cuenta su relato personal de cuando fue desalojada del conventillo Medio Mundo. Que ella cuente la vivencia, más allá de cómo lo cuenta, tiene un nivel de afectividad o emotividad que ningún guía podría transmitir. Llevar a visitantes a una cooperativa de vivienda y que quienes viven ahí les cuenten sobre las expectativas sobre el sueño de tener su vivienda. Me parece importante relacionar el paisaje con el sentir de sus habitantes. Para representar un poco esto que estoy diciendo, elegí esta frase de Italo Calvino de un texto que se llama “Las ciudades invisibles” que dice así: ¿Qué son hoy las ciudades para nosotros? Las ciudades son un conjunto de muchas cosas; memorias, deseos, signos de un lenguaje, son lugares de truque como explican todos los libros de historia de la economía, pero esos trueques no son solo de mercancía, son también de palabras, recuerdos y deseos”.

Lo que quiero transmitir es justamente que quienes son partes de la comunidad local son las más aptas para transmitir todo lo material y afectivo. Corresponde que sean partícipes de las actividades que impliquen visitantes de turistas a su territorio, además enriquecen la actividad turística. En caso contrario, sería una experiencia mucho más reducida. Me gusta trabajar coordinando con los actores locales, articular el relato con los anfitriones y cuando voy guiando les voy dando paso a sus relatos en determinados momentos del circuito.

Me ha pasado con la gente de las cooperativas de viviendas de Ciudad Vieja, adonde llevo mucha gente de Estados Unidos, un país donde hay muchos problemas de vivienda (como en otros tantos países) que cuando el cooperativista habla de sus cosas cotidianas, gente de otros países se quedan mirando preguntando “como son capaces de bancarse el largo proceso de gestar etapas para cumplir el objetivo de su casa propia” y destacan la manera interesante de trabajo colectivo que implica hacer una vivienda. En esta experiencia hay un valor llamativo y novedoso para gente que viene desde otros lados. Las cuestiones que son cotidianas para muchos, son atractivo para otros.

Con este momento de pandemia, se empiezan a revalorizar esas cuestiones de pequeños grupos, de turismo a escala humana, de no sobrecargar los espacios y lugares, de un abordaje respetuoso con los territorios. El turismo de masas hoy no está bien considerado.

Yo disfruto mucho el turismo comunitario porque veo la satisfacción en el público visitante, por esas cuestiones de que a veces no se pueden percibir este tipo de experiencias. También en comunidades anfitrionas porque muchas veces son personas que son ajenas al sistema turístico que tienen la posibilidad de trabajar en la actividad turística y generarse un complemento económico para sus familias.