Piriápolis místico y siempre disfrutable

Originalmente llamado por el mismo Piria como Heliópolis “la ciudad del sol”, se trata de un balneario ubicado en un punto paradisiaco entre las sierras y el mar.  La historia cuenta que, en 1890 Piria compró 2700 hectáreas de campo, extensión que iba desde el cerro Pan de Azúcar hasta el mar. Ese mismo año, él había realizado un viaje a Europa y como consecuencia de ello tuvo la iniciativa de fundar en costas uruguayas un balneario inspirado en la Costa Azul francesa.

Y así comenzaron las primeras obras en la zona. Primero, hacia 1897 inauguró su castillo, ubicado sobre la ruta 37 próximo al cerro Pan de Azúcar. En 1905 construyó el primer Gran Hotel, llamado Hotel Piriápolis, hoy Colonia Escolar de Vacaciones. Confiado en que el balneario sería un destino atractivo para los turistas del vecino país, en 1910 inició la construcción de la rambla “de los argentinos”. En 1912 se realizó el primer remate de solares en Piriápolis y, a partir de entonces, la ciudad comenzó a crecer con la construcción de numerosos chalets. En 1913 comenzó a correr el pintoresco tren a vapor que unía la estación de Pan de Azúcar y el puerto de Piriápolis que estaba en construcción y que se finalizaría en 1916, permitiendo el arribo de los vapores que traían a los primeros veraneantes desde Buenos Aires.

Finalmente, en otro gesto de atraer turistas del país hermano, Piria mandó a construir -con un costo descomunal para la época- uno de los hoteles más gigantescos de América del Sur, el Argentino Hotel. Su piedra fundamental fue colocada en 1920 por el presidente Baltasar Brum, siendo inaugurado el 24 de diciembre de 1930.

La ubicación geográfica de Piriápolis, envuelta de cerros y mar, es un elemento que hace a la mística del lugar. Seguramente ello llevó a que su fundador haya erigido varias obras arquitectónicas simbólicas relacionadas a la alquimia. Desde la rambla con sus columnas coronadas por esferas, a las esculturas que se ubican en la entrada del Argentino Hotel y el Castillo están impregnadas de simbología alquimista y hacen referencias a la mitología griega y templaria. También la iglesia, que nunca terminó de construirse dado que la curia la rechazó precisamente por sus ornamentos alquimistas.

Todo ello conjugado con hermosas playas, variedad de propuestas para toda la familia y una amplia oferta de servicios hacen de Piriápolis un lugar tradicionalmente atractivo para visitantes de todas partes del mundo. Aunque ésta será una temporada muy especial debido a la pandemia y, como el resto de los destinos turísticos del país, será visitada mayormente por público nacional.

Qué visitar

Castillo Pittamiglio

Hay varios circuitos que bien valen la pena recorrer, ya sea en solitario, en pareja o con familia. Por la pandemia, muchos de los espacios  de uso público se encuentran cerrados a la espera de las medidas que disponga el Poder Ejecutivo de cara a la temporada. Entre estos lugares se encuentran los siempre recomendables: Reserva y cerro Pan de Azúcar, el Cerro del Toro y el parque municipal “La Cascada”.

Así y todo, hay paseos que manteniendo las medidas sanitarias se pueden realizar. Como por ejemplo, las visitas guiadas al Castillo Pittamiglio. Considerado por algunos como un discípulo de Piria, Pittamiglio fue otro alquimista que mandó construir esta maravillosa estructura como residencia para descansas. Su arquitectura incluye terrones, pasadizos y fachada de estilo medieval, también un enorme jardín donde cada temporada se realizan espectáculos abiertos al público (habrá que ver en este año especial si ello se mantendrá). También tienen una pequeña cafetería con tienda de souvenirs, artesanías y libros.

Otro de los paseos sugeridos son las salidas en barco por la costa. Recorridos de aproximadamente una hora de duración en los cuales hay un guía que brinda una amena charla sobre los cerros que rodean la bahía de Piriápolis.

Castillo Pittamiglio. Recorridos guiados por esta maravilla arquitectónica que sirvió de residencia de descanso al alquimista Humberto Pittamiglio. Ruta 71, Km 1.5. Estación Las Flores. www.universopittamiglio.com

Chacra La Anyta. Visita con degustaciones al emprendimiento de producción de olivares. Camino Charles Darwin, pasando km 110 hacia Nueva Carrara. www.chacralaanyta.com

Barcos del este. Servicio de traslados en las bahías de Piriápolis. Costo por persona: $500 adultos y $300 menores de 10 años. Facebook: Barcos del Este.

Aerosillas San Antonio. Ascenso y descenso al cerro San Antonio. Costo por persona: $250 pesos.

Las históricas aerosillas son otra propuesta ineludible para experimentar, no solo por lo que significa el ascenso y descenso del cerro San Antonio (donde además se encuentra la estatua de dicho santo y varios locales para comprar algún souvenir), sino por las hermosas postales paisajísticas que se pueden observar desde lo alto.

Con respecto a playas, todas ellas son disfrutables desde Solís hasta Punta Negra. En todo ese tramo de varios kilómetros se pueden encontrar diversas opciones, desde playas con aguas calmas a playas abiertas con mayor oleaje ideales para hacer surfing y practicar otros deportes náuticos.

Ante la pregunta que puede surgir cuando se veranea en un lugar con playa ¿qué hacer un día de lluvia? Piriápolis cuenta también con opciones. Para quienes gusten de hacer compras, existe una variada cantidad de comercios a lo largo de la rambla. Para los que gustan de actividades más atléticas, se pueden alquilar bicicletas para salir a recorrer el balneario. Por otro lado, un paseo para disfrutar en familia puede ser el reptilario “Alternatus”, criadero donde se reproducen diversas especies de reptiles y anfibios.

Sino, como una opción distinta puede ser visitar algún emprendimiento de los que hay en la zona, vinculados a la producción de olivares y vinos. Se realizan paseos guiados con degustaciones de productos y en algunos casos tienen hasta oferta de alojamiento. Una propuesta sugerida en este sentido es la que ofrece Chacra “La Anyta”, dedicada a la producción y elaboración de aceite de oliva, lemoncello y en los últimos años también tienen línea cosmética basada en el aceite de oliva.

Por esto y mucho más, Piriápolis es siempre un destino atractivo para visitar. Piriápolis siempre mística y disfrutable.